¿Qué misterio elijo?
Los dos se juegan igual: versión clásica o exprés, en papel o con el móvil, y con los nombres de tus invitados. Elige la ambientación que más os guste: una mansión gótica en una noche de tormenta de 1926 o una fiesta de Nochevieja en un estudio de Hollywood en 1954. Si ya habéis jugado uno, el otro es un caso completamente nuevo, con otros personajes y otro culpable.
¿Para cuántos jugadores es?
De 4 a 12. La versión clásica es para 6 a 12: los seis personajes principales son imprescindibles y los demás se añaden a medida que sois más. La versión exprés es para 4 a 6. Si sois más de 12, dos personas pueden compartir personaje.
¿Qué diferencia hay entre la clásica y la exprés?
Es el mismo crimen con el mismo culpable. La clásica dura unas 2 horas, con tres rondas, 16 pistas y hasta 12 personajes. La exprés dura alrededor de una hora, con dos rondas, unas 14 pistas y de 4 a 6 personajes; los sospechosos que no tienen jugador aparecen en las pistas. No las juguéis con el mismo grupo: ya sabríais la solución.
¿Se puede jugar sin imprimir?
Sí. En la página de descarga eliges Con el móvil: cada jugador recibe por WhatsApp solo su material, con letra grande para leerlo en la pantalla, y tú envías las pistas de cada ronda al grupo. También puedes imprimirlo todo o mezclar las dos formas.
¿Quién organiza puede jugar?
Sí. La guía está pensada para que no descubras al culpable: la solución va en un documento aparte que solo se abre al final.
¿Cuánto dura una partida?
La clásica, unas 2 horas, con presentaciones, tres rondas de investigación, acusación y revelación: se puede jugar durante una cena. La exprés, alrededor de una hora.
¿Hay que disfrazarse?
No es obligatorio, pero cada invitación incluye una idea de vestuario sencilla para su personaje. Con un detalle basta.
¿Para qué edades es?
Recomendado a partir de 14 años. Hay suspense y humor, sin escenas violentas ni sangre.
¿Se puede elegir quién es el asesino?
No: la historia tiene un culpable fijo y solo lo sabe quien lo interpreta. Así nadie, ni siquiera quien organiza, conoce la solución antes de tiempo.